Israel liquida al cerebro estratégico Lariyani y al jefe de los paramilitares en un ataque nocturno
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han confirmado la "eliminación" de Alí Lariyani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, y de Gholamreza Soleimani, comandante de las milicias Basij, en una operación quirúrgica sobre Teherán. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, ha ratificado el éxito de la misión, calificándola como un golpe estructural al mando iraní. Por su parte, el Consejo Supremo de Seguridad de Irán ha reconocido la pérdida de Lariyani junto a su hijo Morteza y su jefe de gabinete, mientras la televisión estatal difunde un mensaje póstumo del líder asesinado instando a la resistencia islámica frente a lo que denomina la "deslealtad americana".
El estruendo de las explosiones en Teherán este martes no fue un simulacro. Según informa Al Jazeera, el ataque se produjo en un momento de máxima vulnerabilidad, coincidiendo con las celebraciones del Chaharshanbe Suri (festival del fuego). Israel aprovechó la cobertura nocturna para lanzar misiles de precisión contra refugios de alta seguridad. Alí Lariyani, quien ejercía como asesor directo del nuevo Líder Supremo y puente diplomático con las potencias regionales, ha muerto en lo que medios hebreos como The Jerusalem Post describen como el asesinato de mayor perfil desde el inicio de la guerra en febrero de 2026.
La caída de Gholamreza Soleimani es igualmente sísmica. Como jefe de los Basij, era el brazo ejecutor del régimen para sofocar cualquier atisbo de rebelión interna. Su eliminación busca, según analistas militares en Tel Aviv, desmantelar el aparato represor y forzar un colapso del sistema desde dentro. La inteligencia israelí sostiene que ambos líderes coordinaban una respuesta militar inminente, aunque desde sectores diplomáticos en Qatar se cuestiona la urgencia de dicha amenaza, sugiriendo que el objetivo real es forzar un cambio de régimen definitivo.
Irán, tras un silencio inicial, ha prometido una "venganza eterna". El Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, liderado por Abbas Araghchi, asegura que el sistema es "resiliente" y que estas pérdidas no detendrán su programa de defensa. Sin embargo, la desaparición de Lariyani —el rostro más pragmático y conocido en Occidente— cierra la puerta a cualquier salida negociada al conflicto. Con la cúpula descabezada y el sector más radical al mando, el Estrecho de Ormuz se prepara para una escalada sin precedentes que ya ha disparado el precio del crudo a niveles históricos.