VIOLENCIA EN PLAYA DE PALMA

Roba a una turista hiriéndola con una botella rota

CNP en el lugar de los hechos

La Policía Nacional ha arrestado en Palma a un africano reincidente que atacó de forma violenta a una joven en plena vía pública. El agresor utilizó un envase de cristal fracturado para causar lesiones a la víctima después de que esta intentara impedir la sustracción de su teléfono móvil y una importante suma de dinero en efectivo.

Agentes del Grupo Operativo de Respuesta (GOR) realizaban labores de prevención de la delincuencia durante la madrugada del sábado en una de las calles más transitadas de la Playa de Palma. Alrededor de las 03:00 horas, los efectivos detectaron a un joven que deambulaba entre los transeúntes con una actitud sospechosa, lo que motivó el inicio de un seguimiento discreto a pie. Durante la vigilancia, los policías observaron cómo el sospechoso se aproximaba a varios viandantes con la intención de sustraer sus pertenencias.

El momento crítico se produjo cuando el individuo abordó a una mujer e introdujo su mano en el bolsillo del pantalón de la joven mientras le exigía que entregara sus objetos de valor. La víctima reaccionó empujando al asaltante para zafarse del robo. En ese instante, el hombre cayó al suelo, agarró una botella de vidrio, la rompió contra la acera y utilizó los fragmentos afilados para acometer contra la joven.

El ataque provocó diversos cortes y heridas profundas en una de las manos de la víctima, de las que emanaba abundante sangre. Los agentes del GOR intervinieron de inmediato para asistir a la herida y neutralizar al agresor, quien fue detenido como presunto autor de un delito de robo con violencia y otro de lesiones. El detenido pretendía hacerse con un botín que ascendía a casi 1.400 euros y un dispositivo móvil.

El autor del asalto en la Playa de Palma se enfrenta a graves consecuencias penales tras ser arrestado por el GOR de la Policía Nacional. Al emplear una botella de cristal rota para herir a la víctima, el Código Penal califica los hechos como un robo con violencia mediante el uso de armas o instrumentos peligrosos. Esta circunstancia eleva la posible condena a una horquilla de entre tres años y medio y cinco años de cárcel. Además, las lesiones causadas en la mano de la turista, de las que emanaba abundante sangre, podrían sumar penas adicionales por un delito de lesiones agravadas.