VIOLENCIA EN PLAYA DE PALMA

Detenido un ocupa marroquí por rajar la cara a su compañero de piso con un cuchillo

CNP

La Policía Nacional apresa a un residente de la Playa de Palma que agredió con extrema gravedad a la persona con la que compartia casa tras una disputa en un local ocupado. El arrestado empleó un arma blanca de grandes dimensiones para provocar cortes profundos en la cara y el pabellón auditivo de la víctima, quien precisó traslado hospitalario urgente debido a la gravedad de las heridas.

La intervención se desencadenó cuando el pasado 9 de abril, la sala del 091 recibió un aviso por un altercado violento en un inmueble de la zona turística. Al personarse las patrullas de Seguridad Ciudadana, hallaron a un sujeto con heridas de consideración que emanaban abundante sangre. Según los testimonios recabados por los agentes en el lugar de los hechos, el agresor aprovechó una discusión doméstica para hacerse con un utensilio de cocina y arremeter contra el perjudicado de forma sorpresiva. El ataque comenzó en el interior de la estancia y se prolongó hasta la vía pública, donde el atacante emprendió la huida antes de la llegada de los efectivos policiales.

Durante la inspección ocular por las inmediaciones, los funcionarios del Distrito de Playa de Palma localizaron el arma utilizada, que presentaba restos biológicos en la hoja. Las posteriores pesquisas de la unidad de Investigación permitieron identificar plenamente al sospechoso, un varón de origen marroquí que permaneció oculto hasta el pasado jueves, momento en el que se produjo su interceptación y arresto. Los servicios sanitarios confirmaron que las lesiones en la oreja y la mejilla requerían una intervención especializada por su profundidad. El detenido ya ha sido puesto a disposición judicial como presunto autor de un delito de lesiones agravadas.

El presunto agresor se enfrenta a una condena de 2 a 5 años de prisión por un delito de lesiones agravadas, al haber utilizado un instrumento peligroso como es un cuchillo. No obstante, si las heridas en el rostro o la oreja dejan secuelas permanentes o cicatrices visibles, la calificación jurídica podría elevarse a un delito de lesiones con deformidad, lo que supondría una pena de entre 3 y 6 años de cárcel según el Código Penal.