CONDUJO HERIDO HASTA EL HOSPITAL CON LA TRÁQUEA PERFORADA

Un joven sobrevive a una puñalada en el cuello tras ser atacado en su propio coche en Manacor

Agresor detenido

La frialdad del ataque y la resistencia de la víctima han marcado uno de los sucesos más graves de las últimas semanas en la capital de Llevant. El pasado jueves, 26 de marzo, un joven residente en Manacor acudió a una cita previamente concertada tras recibir la llamada de una persona de su entorno. Tras recoger al agresor en su domicilio, ambos emprendieron el regreso hacia el municipio en el vehículo de la víctima.

Fue en ese trayecto, en el interior del coche, donde el acompañante sacó un arma blanca de grandes dimensiones —que portaba desde su casa— y, de forma sorpresiva, arremetió contra el conductor. El ataque se dirigió directamente al cuello. En un acto reflejo, el agredido intentó protegerse con las manos, sufriendo cortes defensivos antes de recibir una herida profunda que le perforó la tráquea. 

Cuchillo utilizado

Tras la agresión, el atacante abandonó el coche en mitad de la carretera y huyó a pie campo a través. La víctima, a pesar de la gravedad de la lesión y la abundante pérdida de sangre, logró mantener el control del vehículo y se desplazó por sus propios medios hasta las urgencias del Hospital de Manacor.

Agentes de la Policía Nacional que custodiaban a otro detenido en el centro sanitario presenciaron la llegada del joven ensangrentado. Ante la gravedad, fue estabilizado y derivado de urgencia al Hospital de Son Espases para una intervención especializada.

Aunque inicialmente el herido afirmó haber sido víctima de un robo por un desconocido, la Brigada de Policía Judicial detectó incongruencias que llevaron a la víctima a confesar la verdadera identidad de su agresor en una segunda declaración. Tras localizar el arma del crimen y establecer dispositivos de vigilancia en el entorno del sospechoso, los investigadores procedieron a su detención horas después. El arrestado presentaba lesiones compatibles con la refriega ocurrida dentro del coche.

Al tratarse de una tentativa de homicidio con agravantes como la alevosía y el uso de arma blanca,  el Código Penal prevé penas inferiores en uno o dos grados a la del homicidio consumado. El autor podría enfrentarse a una condena de entre 5 y 10 años de prisión.