Intervienen 18 kilos de cocaína ocultos en un doble fondo en el Puerto de Palma
La Guardia Civil y la Agencia Tributaria han desarticulado un envío de sustancias estupefacientes durante el desembarque de un ferry en Palma. En la denominada Operación Tebal, los agentes localizaron 18 kilogramos de cocaína y 2 de hachís camuflados en la estructura inferior de un turismo. El conductor, un varón de 60 años, ha sido arrestado como presunto autor de un delito contra la salud pública tras el hallazgo realizado por un guía canino.
El control de seguridad en el Puerto de Palma ha permitido neutralizar una importante entrada de droga en la isla. La intervención se desencadenó durante la mañana de este viernes, cuando los efectivos de la Unidad de Análisis de Investigación Fiscal y Fronteras (UDAIFF) y la USECIC de la Guardia Civil, junto a funcionarios de Vigilancia Aduanera, realizaban inspecciones aleatorias a los vehículos procedentes de Valencia.
El éxito del operativo técnico se centró en la pericia de un perro detector de sustancias. El animal identificó una zona concreta en los bajos de un turismo, lo que motivó un registro exhaustivo por parte de los especialistas. Los agentes descubrieron un compartimento estanco, diseñado con un sistema de doble fondo sofisticado, que albergaba 15 fardos de polvo blanco y otros cuatro bloques de resina.
Tras el pesaje oficial, las autoridades confirmaron la incautación de 18.000 gramos de cocaína y 2.000 de hachís. El individuo al volante, de nacionalidad española, fue interceptado de inmediato. La investigación policial subraya la complejidad de los métodos de ocultación empleados para intentar burlar la vigilancia fronteriza en las rutas marítimas regulares que conectan el archipiélago con la península.
El detenido ha sido trasladado a dependencias policiales antes de su puesta a disposición judicial. Esta actuación conjunta refuerza la presión sobre las redes de distribución que aprovechan el tráfico de pasajeros para introducir cargamentos ilícitos en Mallorca. El material intervenido ha quedado bajo custodia para su posterior análisis y destrucción.
El detenido se enfrenta a una condena de entre seis y nueve años de prisión, al tratarse de sustancias que causan un daño grave a la salud y existir una cantidad de notoria importancia. La legislación vigente agrava la responsabilidad penal debido a la sofisticación del compartimento oculto, diseñado específicamente para el tráfico. Además de la privación de libertad, el tribunal podría imponer multas que tripliquen el valor de la droga en el mercado ilícito, junto con el decomiso del vehículo.