ALERTA POR VULNERABILIDAD EN BALEARES

La estafa del "amigo cuidador" dispara las alarmas tras el saqueo a un anciano en la UCI

UCI

El reciente arresto en Palma pone el foco sobre el incremento de delitos patrimoniales contra el colectivo de la tercera edad en las Islas. Las autoridades advierten de que la confianza en el entorno cercano es el principal agujero de seguridad para los mayores de 80 años.

El caso del joven que vació la cuenta de su amigo mientras este agonizaba en un centro hospitalario no es un hecho aislado, sino la punta de un iceberg que preocupa profundamente a la Jefatura Superior de Policía de Baleares. El Grupo de Delincuencia Económica ha detectado un patrón creciente: el agresor no es un extraño, sino alguien con acceso legítimo al domicilio o a las claves bancarias de la víctima.

Según datos recientes, el impacto emocional de este tipo de estafas supera con creces el daño económico. En este caso concreto, el perjuicio de más de 1.000 euros impidió al anciano afrontar su hipoteca, colocándolo al borde del desahucio técnico nada más salir de la Unidad de Cuidados Intensivos. Los investigadores subrayan que el autor aprovechó el apagón informativo que supone un ingreso en la UCI para operar con total impunidad.

Juzgados Palma

Fuentes jurídicas consultadas señalan que el detenido podría enfrentarse a penas agravadas. Al tratarse de una víctima de avanzada edad y en situación de desvalimiento físico, el Código Penal contempla el abuso de confianza como un agravante específico. Además, la confesión del joven —quien admitió que robó porque "pensaba que el anciano iba a morir"— revela una premeditación y una frialdad que la acusación particular utilizará para solicitar la máxima sanción por el delito de estafa.

Desde la Policía Nacional se reitera la importancia del Plan Mayor Seguridad. Se recomienda a los familiares y cuidadores profesionales revisar periódicamente los movimientos bancarios de las personas dependientes, especialmente durante periodos de hospitalización, para detectar extracciones anómalas en cajeros automáticos, que suelen ser el primer síntoma de un saqueo doméstico.