VIGILANCIA DIGITAL

Texas demanda a Netflix por espionaje masivo y uso indebido de datos infantiles

Netflix, plataforma de consumo audiovisual

La Fiscalía General de Texas, con Ken Paxton al frente, ha llevado a Netflix ante los tribunales por rastrear de forma masiva a sus suscriptores. La demanda sostiene que la plataforma engañó a los usuarios al asegurar que no vendía su información, mientras recopilaba en secreto miles de millones de interacciones, desde qué contenidos miramos hasta cuánto tiempo nos detenemos en una imagen. El escrito judicial acusa a la compañía de utilizar funciones diseñadas para generar adicción, especialmente en niños, con el único objetivo de extraer perfiles comerciales y venderlos a empresas de datos.

Este proceso judicial golpea directamente la imagen de transparencia que Netflix cultivó durante años. Según la oficina de Ken Paxton, cada movimiento que hacemos en la aplicación se convierte en un activo financiero que la empresa comparte con intermediarios para aumentar sus beneficios. Esta práctica choca frontalmente con las promesas de Reed Hastings, exdirector de la firma, quien afirmó que el modelo de su empresa era ajeno a la vigilancia publicitaria de otras grandes tecnológicas.

Por su parte, Netflix ha rechazado las acusaciones de forma tajante, calificando la demanda de "distorsionada" y asegurando que cumple con todas las leyes de privacidad. Sin embargo, la justicia de Texas no se conforma con una explicación: exige que se borren todos los datos obtenidos mediante engaños, que se detenga el uso de publicidad personalizada y que la reproducción automática (autoplay) se desactive por defecto en todas las cuentas infantiles para proteger a los más pequeños.

El conflicto ha encendido las alarmas en todo el mundo. Cabeceras internacionales como The Guardian o Le Monde destacan que este caso es parte de una ofensiva global contra los algoritmos que manipulan el comportamiento humano. En Europa, leyes como la DSA ya vigilan de cerca estas tácticas adictivas. Expertos consultados por la BBC señalan que, tras las recientes derrotas judiciales de gigantes como Meta o YouTube, Netflix lo tendrá difícil para justificar funciones como el scroll infinito, que buscan mantener al usuario "atrapado" en la pantalla.

Tienes razón, el cierre debe dejar al lector con la clave del conflicto. Aquí tienes el párrafo de análisis para la BIO:

La demanda de Texas destapa una realidad incómoda: el precio de "no tener anuncios" ha sido nuestra propia privacidad. Si la justicia demuestra que Netflix usó algoritmos adictivos para extraer datos de menores, el modelo de suscripción actual se hundirá. No solo pagamos con dinero, pagamos con nuestro comportamiento.

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