COALICIÓ PER MALLORCA EXIGE UN CONVENIO AUTONÓMICO PROPIO

El sector de las guarderías de Baleares reclama el fin de la precariedad laboral

Rueda de prensa del STEI

Las profesionales de la educación infantil han tomado hoy la plaza de España de Palma para denunciar que la inversión pública no llega a las nóminas de las trabajadoras. Durante la jornada de huelga, el sector ha exigido el fin de la precariedad laboral y la unificación de unas tablas salariales que actualmente mantienen a gran parte de las plantillas en el umbral del salario mínimo. El sentimiento de abandono llega tanto por el PP y VOX en Balears como PSOE y SUMAR en Madrid

Centenares de profesionales de la educación infantil se han concentrado este jueves en la plaza de España de Palma para visibilizar una situación crítica: la inversión del Govern no repercute en las plantillas. Bajo lemas como "no es guardería, es pedagogía", las trabajadoras han secundado una huelga general que los sindicatos cifran en un 70% de seguimiento en las islas, exigiendo el fin de la discriminación laboral en una etapa que consideran fundamental para el desarrollo de los menores.

La protesta pone el foco en la existencia de hasta siete tablas salariales distintas por realizar la misma función, con sueldos que en muchos casos no superan el Salario Mínimo Interprofesional.

Coalició PER MALLORCA, por su parte, ha manifestado su apoyo total a las reivindicaciones del personal de la etapa educativa de 0 a 3 años durante las jornadas de huelga convocadas en les illes Balears. La formación política subraya que la situación de extrema precariedad salarial y laboral que sufren las educadoras pone en riesgo la calidad de un servicio que consideran un pilar fundamental del sistema educativo y no un simple recurso asistencial o complementario.

La coalición defiende que esta primera etapa de vida es determinante para el desarrollo infantil y la conciliación familiar, por lo que exigen el reconocimiento profesional inmediato de las plantillas. Entre las medidas planteadas, destacan la creación de un convenio autonómico propio que se adecue a la realidad económica del archipiélago, la reducción drástica de las ratios de alumnos por aula y un incremento de recursos humanos para garantizar una atención digna.

Desde la formación se alerta de que el elevado coste de la vida en las islas, combinado con los bajos sueldos actuales, dificulta la retención de profesionales cualificados. En este sentido, han anunciado el compromiso de impulsar una normativa que garantice estabilidad laboral y sueldos decentes si llegan a gobernar, entendiendo que invertir en educación infantil es una prioridad estratégica para el futuro de la sociedad mallorquina.