LECCIÓN TÁCTICA SIN PREMIO

El Mallorca de Demichelis somete al Valencia pero se queda a medias por un chispazo de Sadiq

El Mallorca con la plantilla del Azul Marino Basket

La pizarra del técnico argentino desactivó por completo el esquema de Corberán con un Asano eléctrico y un Darder imperial, aunque la falta de colmillo ante Dimitrievski impidió que el dominio se tradujera en una victoria necesaria

Fue una exhibición táctica sin el premio gordo. Martín Demichelis le ganó la partida de ajedrez a Carlos Corberán desde el pitido inicial, dibujando un RCD Mallorca valiente que asfixió la salida de balón che. La gran sorpresa de la tarde fue la titularidad de Asano, quien regresaba al once tras semanas de ostracismo para demostrar que su velocidad es un recurso letal en el sistema del argentino. El japonés, hiperactivo entre líneas, volvió loca a la zaga valencianista, rompiendo al espacio y liberando a un Vedat Muriqi que, aunque no encontró el gol, trabajó de espaldas como un titán para que la segunda línea castigara la frontal del área.

Gol de Samu Costa

En la sala de máquinas, Sergi Darder dictó una lección de fútbol total. De sus botas nació el centro quirúrgico que Samú Costa mandó a la red con un cabezazo de manual, haciendo justicia a lo que se veía sobre el césped de Son Moix. Con el marcador a favor, Demichelis movió el árbol y activó su carta favorita: Jan Virgili. El joven canterano del Barça, consolidado como el revulsivo más peligroso de la plantilla, entró con el cuchillo entre los dientes. Cada vez que Virgili encaraba, el estadio se levantaba, oliendo una sentencia que estuvo a punto de llegar en dos disparos que Stole Dimitrievski sacó milagrosamente.

Pero el fútbol es caprichoso y castiga la falta de punteria. Cuando el Valencia parecía grogui y sin ideas, un centro lateral mal defendido permitió a Sadiq imponer su envergadura para rescatar un empate que sabe a derrota en la isla. Ni la verticalidad final ni la insistencia de un equipo que se siente superior en propuesta pudieron evitar que dos puntos volaran de un fortín que hoy mereció ver cómo su equipo certificaba la tranquilidad. Los de Demichelis proponen, mandan y emocionan, pero hoy aprendieron que en la élite, si no matas cuando tienes el pie en el cuello del rival, acabas pidiendo la hora entre polémicas arbitrales.

Mallorca al día: la verdad, antes que nadie.