VIVIENDA CON DINERO PÚBLICO VETADA PARA LOS MALLORQUINES

El vicepresidente de los promotores de Pimem abandona el cargo por el descontrol en la vivienda protegida

Germán Rocha en los estudios de Canal4

Germán Rocha formaliza su renuncia ante la falta de rigor en la adjudicación de los pisos de precio limitado. El empresario denuncia que los inmuebles no llegan a los residentes de Baleares y exige transparencia absoluta en la gestión de la vivienda pública para evitar que el mercado local quede desprotegido frente a especuladores extranjeros. La sospecha que recién llegados accedían a vivienda pública antes que los residentes de larga duración toma forma. 

La patronal de la pequeña y mediana empresa de Mallorca afronta una sacudida interna tras la dimisión irrevocable de Germán Rocha como vicepresidente de la Asociación de Constructores y Promotores de la pequeña y mediana empresa de Mallorca (Pimem). El detonante de esta decisión es la gestión actual de las viviendas de protección oficial (VPO) y de precio limitado, un sistema que, según el empresario, está fallando en su objetivo fundamental: garantizar un hogar a quienes residen y trabajan en el archipiélago.

Rocha ha sido contundente al señalar que estos activos inmobiliarios deben administrarse con una solvencia técnica y ética que, a su juicio, brilla por su ausencia. El ya exvicepresidente sostiene que el acceso a la vivienda para los ciudadanos de las islas se ha convertido en una carrera de obstáculos donde la falta de garantías y la opacidad en los procesos administrativos terminan beneficiando a perfiles que no cumplen con los requisitos de arraigo o necesidad real. Personas recién llegadas que se benefician de unas viviendas construidas con dinero publico mientras se deja de lado al residente.

La salida de Rocha no es un movimiento aislado, sino un síntoma del malestar creciente entre los promotores locales. El sector privado observa con escepticismo cómo las políticas de vivienda pública no logran frenar la escalada de precios ni asegurar que el escaso suelo disponible se destine a paliar la emergencia habitacional de los mallorquines. Según fuentes cercanas a la asociación, el empresario aboga por un modelo donde la administración pública y el sector privado colaboren bajo reglas de juego nítidas que impidan cualquier tipo de arbitrariedad.

IBAVI

Esta dimisión pone contra las cuerdas la credibilidad de los planes de vivienda actuales, justo en un momento donde la presión social por los precios del alquiler y la compra en Palma y los municipios de la Part Forana alcanza niveles críticos. Rocha insiste en que, sin un control exhaustivo del registro de demandantes y una vigilancia férrea sobre el destino final de las promociones protegidas, el problema habitacional en Mallorca solo seguirá agravándose, dejando a la población local fuera de su propio mercado

Esta dimisión no es una reacción impulsiva, sino la culminación de un largo periodo de advertencias desoídas. Rocha, encadena meses de protestas contra la especulación asfixiante que sufren las islas. Sus reiteradas llamadas a blindar el suelo frente a intereses externos y su exigencia de reformular el acceso habitacional para las familias mallorquinas han caído sistemáticamente en saco roto. Hoy, el empresario certifica con su salida el fracaso de una gestión que ignora la urgencia social de la sociedad de las islas.