Marcial Rodríguez deja el Consell de Mallorca cercado por la guerra con el alquiler vacacional
El conseller de Turisme abandona el cargo tras dos años de tensiones crecientes con la patronal Habtur y un distanciamiento insalvable con el President Llorenç Galmés. Su relevo apunta a Guillem Ginard, un perfil político sin experiencia en el sector que permitiría a la presidencia pilotar la política turística con las manos libres.
Marcial Rodríguez está fuera. Lo que era un secreto a voces en los pasillos del Consell de Mallorca se ha precipitado en las últimas horas: el conseller de Turisme dejará su cargo tras dos años y medio de gestión marcados por el conflicto y un evidente desgaste en su relación con el president Llorenç Galmés.
El detonante: una guerra de datos y familias contra hoteles
La salida de Rodríguez no se explica sin el incendio total con Habtur. La patronal del alquiler vacacional no solo ha cuestionado su gestión, sino que lo ha acusado directamente de "estigmatizar" al sector.
- El polémico 40%: El Consell lanzó un estudio —elaborado por una empresa externa— asegurando que casi el 40% de la oferta vacacional era ilegal. Habtur respondió tachando las cifras de "cuestionables" y acusando al conseller de malgastar dinero público para generar una alarma injustificada.
- Favoritismo hotelero: El malestar social ha crecido al ritmo que se bloqueaban las plazas para pequeños propietarios. Mientras el Departamento de Turisme resolvía con agilidad los trámites para las grandes cadenas hoteleras, miles de familias mallorquinas que dependen de los ingresos extra de su segunda residencia quedaban atrapadas en un sistema informático "caído" y convocatorias anuladas una y otra vez.
ginard en la época de alcalde de campos
Ginard: ¿Gestión o control político?
Para sustituir a Rodríguez, Galmés ha elegido a Guillem Ginard, actual director insular de Cultura.
Su perfil genera dudas y certezas a partes iguales. Más allá de su etapa como alcalde de Campos, no consta que Ginard tenga experiencia ni vínculos con el sector turístico. Y precisamente ahí podría estar la clave de su elección: Galmés busca a alguien desvinculado de los lobbies sectoriales para manejar las políticas turísticas desde el Palau Reial con absoluta libertad de movimientos.
Rodríguez se va dejando un rastro de "incapacidad técnica" en la venta de plazas turísticas y una relación rota con la base del alquiler vacacional. Ahora, el Consell busca resetear la cartera más importante de la isla con un movimiento que parece priorizar la libertad de acción y la construcción de nuevos puentes de diálogo con todos los actores protagonistas en el sector clave de la economía mallorquina.