OPERARIO FALLECE EN POLLENÇA TRAS DEFLAGRACIÓN POR CHISPA MECÁNICA

Muere un hombre en la Torre d'Ariant al explotar un bidón de gasolina que manipulaba con una radial

Finca de Ariant

Un trabajador de 58 años de edad ha perdido la vida este miércoles en una finca agrícola de la Torre d'Ariant, en el término municipal de Pollença, tras sufrir un traumatismo craneal severo y quemaduras críticas provocadas por la detonación espontánea de un bidón de gasolina.

La víctima realizaba tareas de mantenimiento y utilizaba una amoladora para seccionar la cubierta exterior del recipiente metálico. La fricción del disco generó un flujo de partículas incandescentes que entraron en contacto directo con los gases acumulados en el interior del cubículo, desencadenando una expansión térmica inmediata y letal. El impacto mecánico proyectó componentes del utillaje hacia el cuerpo del operario, anulando cualquier posibilidad de defensa.

El siniestro se registró a las 14:33 horas en una zona de difícil acceso de la Serra de Tramuntana, la histórica finca de Ariant, cuenta con una extensión de unas 1.000 hectáreas situadas en dirección a Lluc y destaca por ser un enclave de protección medioambiental y paisajística administrado por la Fundación Vida Silvestre Mediterránea (FVSM). Lejos de ser un área silvestre inactiva, el entorno rural concentra una intensa actividad agraria y ganadera con certificación ecológica del Consell Balear de la Producció Agrària Ecològica (CBPAE). En sus pastos conviven rebaños de ovejas de raza pura mallorquina blanca de montaña, vacas y burros autóctonos empleados en la prevención de incendios mediante el control del "càrritx". El mantenimiento de estas hectáreas exige el uso diario de herramientas pesadas y combustible para desbrozadoras o generadores, tareas en las que se enmarcaba la manipulación del depósito metálico.

 

El centro de coordinación del SAMU 061 desplegó un contingente compuesto por dos ambulancias de Soporte Vital Avanzado, una unidad de Soporte Vital Básico y un helicóptero medicalizado para agilizar el traslado. Los facultativos localizaron al afectado en parada cardiorrespiratoria debido a la gravedad de las lesiones en la zona cranial y a las afecciones dérmicas profundas en las extremidades inferiores. Pese a las maniobras de reanimación cardiopulmonar avanzada efectuadas sobre el terreno, los médicos solo pudieron certificar el deceso. La Guardia Civil de Pollença y la Policía Judicial han asumido la inspección ocular para evaluar las condiciones de seguridad industrial de la explotación.

Este trágico suceso evidencia el riesgo invisible de los espacios confinados que han albergado hidrocarburos. Los manuales de seguridad agraria estipulan que los recipientes de almacenamiento vacíos conservan concentraciones gaseosas altamente inestables. Las normativas vigentes prohíben operaciones de corte en caliente sin un proceso previo de inertización mediante lavado químico o inundación por agua líquida. La combinación de atmósferas explosivas con herramientas que alcanzan temperaturas de fricción superiores a los mil grados centígrados constituye uno de los escenarios más críticos en la siniestralidad laboral contemporánea