GIRO EN LA OPERACIÓN FREEDOM

Trump paraliza la escolta de buques en el estrecho de Ormuz para forzar un pacto con Irán

Donald Trump

Donald Trump ha ordenado la suspensión temporal de la operación militar destinada a escoltar embarcaciones civiles en el estrecho de Ormuz, una maniobra denominada Project Freedom. Esta decisión, comunicada tras una mediación de Pakistán, busca verificar si los avances en las negociaciones con Teherán permiten alcanzar un acuerdo de paz definitivo. Pese al cese de las escoltas, el Pentágono mantiene inalterable el bloqueo naval sobre los puertos iraníes, asegurando que la presión económica sobre el régimen de los ayatolás continuará en "plena fuerza".

La administración estadounidense ha decidido cambiar el pulso militar por el diplomático en una de las rutas comerciales más críticas del planeta. El secretario de Estado, Marco Rubio, ha confirmado que la fase ofensiva, bajo el nombre clave de Operation Epic Fury, se da por concluida tras haber alcanzado los objetivos estratégicos previstos por la Casa Blanca. Esta pausa operativa llega en un momento de máxima incertidumbre, con más de 1.500 embarcaciones y 22.000 marinos bloqueados en las aguas del Golfo, enfrentándose a problemas de suministros y un deterioro evidente de la salud mental de las tripulaciones.

Marco Rubio

Mientras Washington presenta este movimiento como un gesto de buena voluntad para facilitar el diálogo, los medios estatales de Irán, como la agencia Tasnim y IRNA, han calificado la medida de "derrota" y "retirada" del presidente estadounidense. Por su parte, la multinacional francesa CMA CGM ha denunciado un ataque contra su buque San Antonio en la zona, lo que evidencia que la seguridad en el paso de Ormuz sigue siendo precaria. Teherán ya advirtió que cualquier tránsito sin su autorización expresa sería interceptado o atacado.

El impacto económico de este conflicto ya se siente a nivel global. En Australia, el primer ministro Anthony Albanese ha anunciado una inversión de 10.000 millones de dólares para crear una reserva nacional de combustible y proteger su soberanía energética ante la volatilidad de los precios del crudo. Paralelamente, la diplomacia china ha movido ficha con una reunión en Pekín entre Wang Yi y el ministro de exteriores iraní, Abbas Araghchi, justo antes de la visita oficial de Trump a China. La estabilidad del suministro energético mundial depende ahora de si este paréntesis militar se traduce en un documento firmado o en un nuevo estallido de hostilidades en el tablero internacional.

¿Crees que esta tregua facilitará un acuerdo real o es solo una maniobra táctica de Trump?

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