EL MACHO ALFA PIERDE SU PODER FRENTE AL OSO CHINO

Trump exhibe una inusual sumisión ante el control protocolario de Xi Jinping

Trump y Xi

El comportamiento de Donald Trump en territorio chino ha revelado una faceta desconocida del mandatario estadounidense. Durante la cumbre bilateral con Xi Jinping, el líder republicano ha abandonado su habitual expansión física para adoptar una postura de subordinación táctica. La rigidez del protocolo en el Gran Salón del Pueblo parece haber desactivado las herramientas de intimidación que Trump suele emplear con otros mandatarios internacionales.   

 

 

LAS 3 CLAVES DE SU DEBILIDAD (ANÁLISIS TÉCNICO)

1.     Se hizo "pequeño" en la silla: Trump abandonó su habitual expansión para quedarse "recogido", cediendo todo el protagonismo espacial a su interlocutor.

2.     Manos defensivas: Su gesto típico de mando se convirtió en una barrera baja sobre la mesa para protegerse del entorno.

3.     Ganas de agradar: El constante movimiento de cabeza buscando la aprobación de Xi Jinping muestra que el estadounidense no llevaba la voz cantante.