Taiwán burla el bloqueo de China y aterriza por sorpresa en África
Lai Ching-te ha logrado llegar a Eswatini, el último aliado que le queda a Taiwán en África, tras un viaje marcado por las dificultades técnicas y políticas. La expedición tuvo que ser reorganizada de urgencia después de que Seychelles, Mauricio y Madagascar prohibieran de forma imprevista que el avión taiwanés cruzara sus cielos, una decisión que el Gobierno de atribuye a las presiones de China.
El dirigente taiwanés fue recibido a pie de pista por el primer ministro Russell Dlamini, en una operación que se mantuvo en secreto hasta el último momento para evitar nuevos contratiempos. Con este encuentro, Taiwán busca asegurar su presencia en el continente y demostrar que puede seguir conectándose con el mundo a pesar de los obstáculos. Lai Ching-te agradeció a las autoridades locales su firmeza ante las coacciones externas, mientras que China respondió rápidamente calificando el viaje como un acto sin validez política.
La tensión se ha trasladado ahora al terreno económico. El gobierno de Beijing ha anunciado una medida drástica: ha perdonado los impuestos de importación a todos los países de África excepto a Eswatini. Este movimiento busca castigar directamente a la monarquía africana por su apoyo a la isla. Mientras tanto, la delegación taiwanesa, que incluye al ministro Lin Chia-lung, sigue adelante con la firma de acuerdos comerciales y de aduanas para reforzar los lazos entre ambos territorios.
Esuatini prohíbe el Día del Trabajador bajo el foco de la crítica internacional
Esuatini, conocida anteriormente como Suazilandia, es una pequeña nación del sur de África situada entre Sudáfrica y Mozambique. Se trata de la última monarquía absoluta del continente, donde el Rey Mswati III ejerce un control total sobre el poder ejecutivo, legislativo y judicial. Con una población que ronda los 1,2 millones de habitantes, el país destaca por su firme defensa de las tradiciones, pero también por un sistema político donde los partidos están prohibidos y las libertades civiles, como el derecho de reunión y la actividad sindical, sufren constantes restricciones y persecuciones legales.
A pesar de su reducido tamaño y la falta de salida al mar, Esuatini mantiene una posición estratégica en la región. Su economía depende en gran medida de la agricultura y de las aduanas compartidas con sus vecinos. Sin embargo, el contraste entre el estilo de vida de la realeza y los altos niveles de pobreza de la población genera una tensión social recurrente. Internacionalmente, el país es noticia por ser el único Estado africano que mantiene relaciones con Taiwán, lo que le sitúa en medio del pulso diplomático entre la isla y China.
¿Consideras que un país pequeño puede resistir las sanciones de una potencia como China por motivos de lealtad política?
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