MASACRE EVITABLE EN LA CARRETERA

20 niños mueren en Uganda en un autobús sin mantenimiento

bus accidentado

La negligencia en las carreteras de Uganda se ha cobrado la vida de veinte niños y un adulto en un trágico viaje escolar que nunca debió terminar así. El vehículo en el que viajaban, con neumáticos completamente desgastados, volcó en una de las zonas más peligrosas del país, desatando la indignación de las familias y obligando al Gobierno a suspender todas las excursiones del país.

Ataúdes escolares: la negligencia que mató a 20 niños en Uganda

Un autobús destrozado, neumáticos lisos que dan vergüenza y veinte ataúdes demasiado pequeños. No fue un "accidente inevitable" ni un simple golpe de mala suerte en las curvas de la colina de Chekwatit. Lo ocurrido el jueves por la noche en el este de Uganda fue el resultado directo de la desidia y la falta de control.

Un viaje de estudios de la escuela primaria King David, que debía ser un día de risas y aprendizaje en las cataratas de Sipi, terminó en una masacre vial. El balance es devastador: 20 alumnos de primaria y el propio director y fundador del colegio, Tadeo Ssekade, perdieron la vida cuando el autobús Isuzu en el que viajaban se quedó sin frenos, chocó contra una roca gigante y se volcó con tal fuerza que el techo se desprendió por completo.

ruedas del bus

¿Cuántas muertes infantiles hacen falta para que las autoridades vigilen el estado de los vehículos? Las imágenes del autobús accidentado son indignantes: las llantas estaban completamente desgastadas, sin ningún tipo de agarre para una carretera que ya es conocida por su peligrosidad. La policía habla de un "fallo mecánico", una forma técnica y tibia de camuflar lo que en realidad parece un homicidio por omisión.

Ministro de Educación de Uganda

Como siempre, la reacción oficial llega tarde. El Ministerio de Educación ha suspendido todas las excursiones escolares del país de manera indefinida. Una medida reactiva que no devolverá la vida a los niños de Ndejje ni consolará a las decenas de heridos que colapsan los hospitales locales.

Uganda entierra hoy a su futuro porque alguien decidió que ahorrar en mantenimiento era más importante que la seguridad de los niños. El dolor de las familias no se cura con discursos de condolencia en redes sociales; exige responsables tras las rejas.