OFENSIVA TOTAL CONTRA EL RÉGIMEN PERSA

Dieciséis aeronaves de la Guardia Revolucionaria saltan por los aires en Teherán tras un bombardeo israelí

Avión militar israeli empleado

La Fuerza Aérea de Israel ha ejecutado una operación quirúrgica sobre el Aeropuerto Internacional de Mehrabad, neutralizando la flota logística de la Fuerza Quds destinada al envío de armamento y fondos a Hizbulá.

Cielo de hierro sobre Teherán. En una de las incursiones más agresivas desde que estalló el conflicto regional el pasado 28 de febrero, más de 80 cazas israelíes han convertido el aeropuerto de Mehrabad en un cementerio de metal y fuego. El balance es demoledor para los intereses de los ayatolás: 16 aviones de transporte han sido pulverizados en pista, junto a varios cazas iraníes que intentaron interceptar la formación hebrea.

El ataque no ha sido aleatorio. Según fuentes oficiales de las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) y reportes de agencias como AFP , Mehrabad funcionaba como el pulmón financiero y logístico de la Guardia Revolucionaria. Desde sus pistas despegaban cargamentos repletos de divisas y misiles con destino a Beirut, alimentando la maquinaria bélica de sus satélites en el Líbano. Las imágenes satelitales confirman que el impacto de las municiones de precisión ha sido absoluto, dejando cráteres donde antes descansaba la flota de la unidad de élite iraní.

Avión de la fuerza aérea israelí

La tensión en la capital iraní es máxima. Mientras el Ministerio de Inteligencia persa amenaza con represalias legales a quienes difundan vídeos de las explosiones, el humo negro de los depósitos de combustible de Shahr Rey y Shahran —también alcanzados en esta oleada— se divisa desde cualquier punto de la ciudad. El impacto emocional es innegable: la población ha pasado la noche bajo el estruendo de las bombas, mientras Benjamín Netanyahu advertía desde la base de Palmajim que los cielos de Irán ya no son un refugio seguro para el régimen.

Trump y Netanyahu

Esta maniobra se enmarca en la bautizada Operación Rugido de León, que solo este fin de semana ha golpeado más de 400 objetivos en suelo iraní, incluyendo la Universidad Militar Imam Hossein, centro neurálgico de formación de oficiales. The Jerusalem Post y Al Arabiya, señalan que el objetivo es desmantelar por completo la capacidad de proyección exterior de Irán, cortando de raíz el suministro a sus aliados regionales antes de una posible escalada terrestre total.