El ecologismo exhibe músculo en la arena mientras Prohens insiste en que Es Trenc no se toca
Un multitudinario cordónhumano ha blindado este domingo la costa de Mallorca en una cadena humana kilométrica. Convocados por las principales entidades ecologistas, los ciudadanos han desbordado s'Arenal de sa Ràpita en protesta por las reformas urbanísticas y ambientales del Govern balear. La movilización, que ha registrado una afluencia masiva, abre un nuevo capítulo en el tenso pulso social y político por el futuro y la protección de la emblemática playa de Es Trenc.
La playa de Es Trenc ha sido hoy el escenario de una movilización masiva en defensa del territorio. Convocados por el GOB, Terraferida y la plataforma Menys Turisme Més Vida, miles de ciudadanos han formado una cadena humana kilométrica a lo largo de s'Arenal de sa Ràpita. La acción de protesta, que ha registrado un notable éxito de convocatoria, escenifica el rechazo social a las recientes reformas normativas del Ejecutivo autonómico.
El núcleo de la protesta se centra en los efectos de la Ley Òmnibus. Las entidades ecologistas advierten de que la norma retira el blindaje parlamentario al parque natural de Es Trenc, trasladando la competencia para modificar usos y límites al Consell de Govern por la vía del decreto. Según los organizadores, este cambio normativo, sumado a la futura Ley Agraria, debilita la protección ambiental a medio plazo y abre la puerta a un incremento de aparcamientos, chiringuitos y actividades alojativas en suelo protegido.
Por su parte, el Govern balear niega cualquier retroceso en la preservación del espacio. La presidenta del Executiu, Marga Prohens, ha asegurado de forma tajante que "Es Trenc no se toca" y ha defendido que la reforma responde a una unificación de criterios jurídicos para equiparar este parque al resto de espacios protegidos de las islas. Desde la Conselleria de Medi Ambient, la directora general Anna Torres ha subrayado que los espacios naturales se defienden "con gestión y no con eslóganes", recordando además que el anterior Govern de izquierdas ya habilitó la gestión por decreto en 2023.
La jornada se ha desarrollado de forma pacífica y reivindicativa. La alta participación en la costa de Campos constata el alcance del debate sobre el modelo territorial en las Islas Baleares, en un pulso político y social entre los planes de gestión del Ejecutivo y los colectivos de defensa del medio ambiente.