Nocturnidad, fallos de seguridad y un coste millonario

Basura de Ibiza a Mallorca: 5 claves de un estreno bajo sospecha

Vertedero de ca na Putxa

El accidentado arranque del traslado de residuos desde el vertedero ibicenco de Ca na Putxa hasta la planta mallorquina de Son Reus ha avivado un tenso debate que va más allá de la logística insular. Estos son los datos más llamativos detrás de un plan piloto en el punto de mira

1. Un estreno bloqueado por fallos de seguridad

El carguero Al Andalus Express (Baleària) tenía vía libre para salir a las seis de la tarde, pero las autoridades marítimas lo precintaron en el puerto tras una inspección sorpresa. El barco arrastraba deficiencias graves que violaban los convenios internacionales de seguridad en el mar y de prevención de vertidos al agua. Ante el riesgo de sufrir un accidente o provocar contaminación en plena ruta, se le prohibió zarpar. La naviera tuvo que reparar los fallos a contrarreloj y, tras tres horas de retraso y bastante desconcierto en el muelle, el barco obtuvo el visto bueno para salir.

2. ¿Un traslado de "incógnito"?

El plan prevé el envío de camiones de lunes a viernes en horario estrictamente nocturno. Durante el verano circularán hasta siete camiones diarios, mientras que en invierno se reducirán a dos o tres. La logística está calculada para que estos vehículos transiten de madrugada por las carreteras de Mallorca con el objetivo de esquivar el tráfico habitual y camuflar las molestias por ruidos u olores ante los residentes.

3. Una factura de 475 € por tonelada

El coste del transporte es especialmente elevado porque se realiza en un buque exclusivo para mercancías en lugar de uno de pasajeros. El Consell de Ibiza ha tenido que blindar una partida de 10 millones de euros de dinero público para poder financiar este corredor marítimo de residuos.

Planta de residuos en Eivissa

4. Una fecha de caducidad ineludible

Este envío de hasta 33.500 toneladas anuales de fracción de rechazo (el material que ya no se puede recuperar) no es un capricho puntual. Responde a una realidad crítica: la vida útil del vertedero de Ca na Putxa (Ibiza) se extingue por completo en 2029, lo que obliga a buscar soluciones externas de urgencia.

5. Contratos con "cláusula de escape"

Aunque sobre el papel los políticos firmaron un acuerdo para probar este sistema durante un año entero, en la práctica nadie quiere pillarse los dedos. Por eso, los contratos con las empresas de transporte se firman de solo tres meses en tres meses. Si el traslado en barco empieza a dar problemas logísticos o protestas vecinales, la administración puede suspender o modificar el servicio rápidamente sin quedar atada de manos.