FRANCIA levanta un MURO de exámenes para conseguir la RESIDENCIA: ¿seguirá a contracorriente Pedro Sánchez?
El sueño europeo se vuelve una pesadilla burocrática en Francia. Desde esta misma mañana, el gobierno de Macron ha activado el blindaje total: los extranjeros que busquen residencia permanente o plurianual deberán superar el Contrato de Integración Republicana (CIR). No es un simple trámite; es un examen de infarto. Cuarenta preguntas sobre valores, historia y cultura donde fallar más de ocho respuestas significa la exclusión inmediata. Además, se acabó el "asistir a clase": ahora se exige un título oficial de francés. Y lo peor: el candidato se lo paga de su bolsillo, con tasas que superan los 200 euros.
¿Qué pasa en España? La comparación que escuece Mientras Francia cierra el grifo de la residencia con pruebas de fuego, España se mantiene en el polo opuesto. Para obtener un permiso de residencia en nuestro país, no existe ningún examen de conocimientos. Los requisitos españoles son puramente administrativos (antecedentes, medios económicos o tiempo de estancia). La diferencia es abismal: en Francia, si no sabes quién fue Napoleón o no dominas el idioma al nivel exigido, te deniegan el permiso para vivir y trabajar. En España, ese examen solo aparece años después, si decides solicitar la nacionalidad.
La voz del experto: "¿Un modelo exportable?" Para el Dr. Jorge Martínez, profesor de Derecho en la Universidad de Barcelona (UB), la maniobra francesa es un aviso a navegantes. "Francia ha convertido la residencia en un premio al mérito intelectual y económico. Es un filtro de selección social. En España, el sistema es mucho más garantista y flexible, pero la presión de nuestros vecinos del norte terminará por forzar un cambio de normativa en Madrid para evitar ser el único puerto de entrada sin requisitos de integración previa", advierte el catedrático.
Cifras de vértigo: España bate récords Los datos son demoledores y reflejan dos filosofías opuestas. En 2025, España volvió a romper el techo con más de 260.000 nacionalizaciones concedidas, una cifra histórica. Si miramos la última década, España ha otorgado la ciudadanía a casi 1,8 millones de extranjeros. Por el contrario, Francia, con filtros mucho más severos y un sistema que ahora se endurece aún más, apenas ha nacionalizado a 1,2 millones en el mismo periodo. España nacionaliza más, exige menos para residir y se convierte en el epicentro del debate migratorio europeo este 2026.