Trump detiene la ofensiva sobre Irán tras pactar un alto el fuego de catorce días
El escenario bélico global experimenta un giro drástico tras el anuncio de un cese de hostilidades bilateral entre Washington y Teherán. Donald Trump ha confirmado la suspensión de los ataques aéreos condicionado a la liberación inmediata del tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz, una arteria vital para el suministro energético mundial. Mientras el petróleo desploma su valor por debajo de los 100 dólares, la incertidumbre se traslada ahora a la frontera libanesa, donde la exclusión de este territorio en el pacto amenaza con fracturar la tregua antes de su consolidación.
El tablero internacional respira con una mezcla de alivio y escepticismo. La administración estadounidense ha paralizado sus operaciones militares contra suelo iraní tras alcanzar un compromiso de dos semanas de tregua, un margen de maniobra diseñado para negociar un acuerdo de paz definitivo en Islamabad. Según informa la BBC, el pacto se selló apenas sesenta minutos antes de que expirara el ultimátum de la Casa Blanca, que amenazaba con una destrucción total del país persa.
La condición innegociable impuesta por el republicano es la apertura completa y segura del Estrecho de Ormuz. Esta exigencia busca estabilizar los mercados financieros, que ya han reaccionado con un desplome del precio del crudo y una subida vertical en los futuros de Wall Street. Por su parte, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, ha ratificado el fin de los combates siempre que cesen las incursiones contra su territorio, mientras en las calles de Teherán se suceden manifestaciones de apoyo al líder supremo Mojtaba Khamenei.
Sin embargo, el optimismo choca con la realidad en el sur del Líbano. El gabinete de Benjamin Netanyahu ha emitido un comunicado tajante subrayando que la tregua no afecta a sus operaciones contra Hezbollah. Esta exclusión contradice las versiones de los mediadores pakistaníes y del propio Gobierno de Irán, que daban por hecho que el alto el fuego incluía el cese de los bombardeos israelíes en ciudades como Sidón, donde las víctimas civiles se cuentan por centenares.
Fuentes diplomáticas consultadas por AFP destacan que la desconfianza mutua sigue siendo el principal obstáculo. Aunque Trump ya califica la jornada como el inicio de una "Edad de Oro en Oriente Próximo", la verificación internacional sobre el programa de uranio enriquecido y el repliegue de las milicias proiraníes en la región determinarán si estos catorce días son la antesala de la paz o simplemente un breve paréntesis antes de un conflicto de incierto final.