Trump amenaza con la demolición de Irán mientras Israel exige vaciar los trenes
La movilización militar en la región ha alcanzado un punto de no retorno tras el fracaso de las últimas vías diplomáticas. Según informan The Guardian y la BBC, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han fijado un cordón de seguridad sobre la red ferroviaria iraní, sugiriendo que estos puntos se han convertido en objetivos estratégicos inminentes. Esta maniobra coincide con la retórica de Washington, donde se ha bautizado la operación como una "limpieza de obstáculos" para forzar la rendición económica de la administración de Jamenei.
Teherán, que ya reporta ataques en nodos de comunicación según la agencia AzerNews, mantiene una postura de resistencia y rechaza el plan de alto el fuego tutelado por potencias regionales. Mientras tanto, el mercado energético mundial observa con pánico cómo el Estrecho de Ormuz —arteria vital del petróleo— permanece bloqueado. El Pentágono ha confirmado que dispone de la capacidad para neutralizar la red eléctrica iraní en cuestión de minutos, una acción que organizaciones internacionales denuncian por el impacto devastador que tendría sobre millones de civiles inocentes.
El presidente Masoud Pezeshkian declara su disposición al martirio mientras el país colapsa. Su entrega personal contrasta con una nación fragmentada que enfrenta la devastación inminente de sus infraestructuras críticas.