Irán abate un tercer caza de Estados Unidos mientras comandos buscan a los pilotos desaparecidos
La defensa antiaérea de Teherán confirma el derribo de un F-16 Fighting Falcon en plena escalada de hostilidades. Equipos de rescate bajo fuego de armas ligeras intentan localizar a las tripulaciones del F-15E y el A-10 siniestrados en las últimas 24 horas, en una operación de salvamento que el Pentágono califica de alto riesgo. "ÚLTIMA HORA EN TEHERÁN: El vídeo completo del ataque y la respuesta de Irán, ya disponible en nuestro canal de Youtube: https://youtube.com/shorts/UVFJr9fPj5A?si=fW-x9dSH7rWy1_PC 🔴"
La superioridad aérea de Estados Unidos en el Golfo Pérsico atraviesa su momento más crítico desde el inicio de la Operación Epic Fury. Tras la pérdida confirmada de un F-15E Strike Eagle y un A-10 Warthog, diversas agencias internacionales como Reuters y canales de inteligencia militar reportan el derribo de una tercera aeronave, identificada preliminarmente como un F-16. Este triple impacto en menos de dos jornadas supone un revés logístico y humano sin precedentes para el mando central estadounidense en la región.
El foco de la actividad militar se desplaza ahora a las misiones de búsqueda y salvamento (CSAR). Las fuerzas especiales operan en un entorno de hostilidad extrema; imágenes recientemente filtradas muestran a patrullas de la policía iraní abriendo fuego con fusilería contra un helicóptero Black Hawk que participaba en las labores de rastreo. Aunque el Pentágono ha ratificado que la tripulación de este helicóptero se encuentra a salvo, el fuselaje presenta daños por impactos de proyectiles terrestres.
La incertidumbre rodea el destino de los oficiales eyectados. Hasta el momento, las unidades de rescate solo han logrado extraer con vida a uno de los tripulantes del primer caza abatido, mientras que el resto de los pilotos permanecen en paradero desconocido en territorio hostil. El piloto del A-10, por su parte, consiguió alcanzar el espacio aéreo de Kuwait antes de abandonar el aparato, resultando ileso tras el impacto de su avión contra el suelo.
Pese al goteo de bajas y la complejidad de las extracciones, el presidente Donald Trump ha sido tajante en sus declaraciones a NBC News. El mandatario ha descartado cualquier repliegue, subrayando que la pérdida de activos aéreos es una consecuencia directa del estado de guerra actual. Con las defensas antiaéreas iraníes en máxima alerta, cada minuto que pasa reduce las probabilidades de éxito para los equipos que peinan las coordenadas de los derribos bajo fuego enemigo.