La vaquería Son Carbó lidera una oferta de 800.000 euros para tomar el control de Formatges Grimalt
El sector lácteo de Mallorca toma oxígeno tras el impacto provocado por el cese de actividad de Agama. Miquel Vanrell, propietario de la mayor explotación de vacuno de la isla, encabeza un grupo de inversores decidido a adquirir el 51% de las acciones de la emblemática firma de Campos. La operación, confirmada por fuentes de la compañía quesera, pretende blindar la viabilidad de la producción local, asegurar el suministro de leche de proximidad y proteger los puestos de trabajo en un momento de máxima vulnerabilidad para los ganaderos mallorquines.
Miquel Vanrell ha puesto 800.000 euros sobre la mesa para tomar el control de Formatges Grimalt. El propietario de la vaquería Son Carbó lidera este movimiento financiero como respuesta inmediata al vacío dejado por Agama, cuya decisión de trasladar la producción fuera de las islas ha forzado al sector primario mallorquín a pasar al ataque. Con esta oferta por la mayoría accionarial, los ganaderos buscan recuperar el mando de su propio futuro logístico.
El movimiento cuenta con el respaldo de diversos socios estratégicos del ámbito agrario. Aunque los actuales accionistas mantienen un derecho de tanteo, las negociaciones se encuentran en una fase muy avanzada, a falta de perfilar detalles técnicos y administrativos. De concretarse en el plazo previsto de un mes, la compra garantizaría que el excedente de leche producido en explotaciones como la de Campos encuentre un canal de transformación estable dentro de la propia isla, evitando la dependencia de mercados exteriores y reforzando la marca de producto mallorquín en los lineales de los supermercados.