Margallo advierte sobre una "bomba de relojería": España es el tercer país de la Unión Europea con más diferencia entre el paro extranjero y nacional
El exministro García-Margallo lanza un aviso devastador sobre el futuro de España. Con una tasa de paro entre inmigrantes que duplica a la de los nativos y un modelo que exporta talento mientras importa baja cualificación, el equilibrio social pende de un hilo. Si llega una nueva crisis económica, el sistema podría saltar por los aires.
España camina sobre un campo de minas demográfico y laboral. No es una exageración, son los datos y la advertencia de una de las voces más experimentadas de la política nacional. José Manuel García-Margallo, exministro de Asuntos Exteriores y actual eurodiputado, ha puesto el dedo en la llaga: la combinación de una inmigración masiva y una crisis económica inminente podría convertirse en una "bomba de relojería" para la paz social en nuestro país.
El escenario es dantesco. Según el "Informe 12 del Observatorio Demográfico. La inmigración en el mercado laboral español, del director: Dr. Joaquín Leguina Herrán, catedrático Emérito CEU San Pablo", España ya se sitúa como el tercer país de toda la Unión Europea con mayor diferencial de tasa de paro entre nativos y extranjeros, solo superado por Suecia y Grecia. Mientras los españoles sufren para encontrar empleo, los nacidos fuera de nuestras fronteras enfrentan una barrera de desempleo que roza lo insostenible, agravada por una presión migratoria que no cesa de crecer.
¿Quién es Margallo? El hombre tras la advertencia Para entender el peso de estas palabras, hay que mirar al emisor. José Manuel García-Margallo (Madrid, 1944) es un peso pesado de la política española. Fue Ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación (2011-2016), cuenta con una trayectoria de décadas en el Parlamento Europeo y es conocido por su estilo directo, culto y, a menudo, polémico. No es un recién llegado; es alguien que conoce las costuras del Estado y los despachos de Bruselas.
El suicidio laboral: Exportar talento e importar precariedad La reflexión de Margallo es una puñalada a la gestión actual: "Estamos exportando talento e importando, en la mayoría de los casos, baja cualificación". España regala sus cerebros formados al extranjero mientras el 95% del empleo neto creado aquí es ocupado por extranjeros en puestos vulnerables.
Un cambio radical en apenas 40 años La transformación de España ha sido vertiginosa. En 1976, los extranjeros apenas representaban el 0,5% de la población. Hoy, la realidad es otra: el 20% de los trabajadores en España son nacidos fuera. Pero aquí reside la gran paradoja que dispara todas las alarmas: aunque los inmigrantes tienen tasas de paro muchísimo más altas, los datos del INE y la EPA revelan que entre 2022 y 2023, casi el 95% del empleo neto creado en España fue ocupado por extranjeros nativos.
El informe es claro: España absorbe mano de obra exterior mientras mantiene a millones de personas en las colas del hambre. Margallo avisa del peligro inminente: con este modelo migratorio, cuando llegue la crisis, tendremos un desempleo masivo en la gente que hemos traído. El choque será inevitable. El reloj ya ha empezado a contar.