INFIERNO SOBRE TEHERÁN

IRÁN CONTRAATACA: LLUVIA DE MISILES SOBRE TEL AVIV

Teheran bajo las bombas

La sexta jornada de la ofensiva "Epic Fury" lanzada por Estados Unidos e Israel ha sumido a la capital iraní en el caos absoluto tras una madrugada de bombardeos incesantes sobre infraestructuras estratégicas. Mientras la Media Luna Roja confirma una cifra de víctimas que no deja de subir, la tensión se desplaza también al mar con el hundimiento de un buque de la Armada iraní en el Índico y el cierre de facto del estrecho de Ormuz, poniendo en jaque el suministro mundial de petróleo.

La guerra total en Irán ha entrado este jueves en una fase de violencia sin precedentes. Según informan agencias como Reuters y AP, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han ejecutado una "amplia" oleada de ataques contra "centros de mando" en el corazón de Teherán. El balance es estremecedor: la agencia Tasnim y fuentes hospitalarias elevan ya a 1.230 el número de fallecidos desde el inicio de las hostilidades el pasado sábado, incluyendo la muerte confirmada del líder supremo, Alí Jameneí, en los primeros compases de la operación.

Fuerzas aereas Israel

El conflicto ha roto las fronteras terrestres. The Guardian y EFE confirman que un submarino estadounidense ha torpedeado y hundido un buque de la Armada iraní frente a las costas de Sri Lanka, dejando decenas de marineros desaparecidos y extendiendo el escenario bélico al océano Índico. Como respuesta, el régimen de Teherán ha intensificado sus ataques con misiles balísticos contra Israel y bases de EE. UU. en el Golfo, logrando evadir en puntos críticos el sistema de defensa Cúpula de Hierro.

En el plano social, la Casa Blanca ha desatado una oleada de críticas tras publicar en TikTok un vídeo de los bombardeos al ritmo de "La Macarena", un gesto calificado de "frivolidad sangrienta" por diversos observadores internacionales mientras Le Monde reporta que más de 84.000 personas han huido ya de los suburbios de Beirut ante la expansión de los ataques. El precio del crudo se dispara y el mundo contiene el aliento ante una escalada que ya nadie se atreve a predecir dónde terminará.