Trump SE QUEDA en Venezuela: el plan de OCUPACIÓN militar tras capturar a Maduro
Washington rompe el tablero mundial. Tras la captura de Nicolás Maduro —que ya navega bajo custodia de la agencia antidroga DEA en el USS Iwo Jima—, la Casa Blanca confirma que las tropas estadounidenses no abandonarán Venezuela. El objetivo: una "transición total" mientras el exlíder caribeño se enfrenta en Nueva York a penas de cadena perpetua por narcoterrorismo y vínculos con las FARC.
A las 20:00 horas, el mundo asiste al inicio de una nueva era geopolítica. Lo que comenzó como una extracción relámpago ha escalado a una presencia militar permanente. Según adelanta Fox News, Donald Trump ha sido tajante: "Gobernaremos Venezuela hasta que la libertad sea irreversible". No habrá retirada. Los marines ya aseguran los puntos neurálgicos de Caracas para evitar que el vacío de poder sea aprovechado por los remanentes del régimen.
El destino de Nicolás Maduro ya está sellado en alta mar. Fuentes de ABC News confirman que el exmandatario se encuentra en un camarote blindado del buque de asalto anfibio USS Iwo Jima, rumbo a un tribunal federal en Nueva York. La fiscal general de EE. UU. ha reactivado los cargos más graves: narcoterrorismo, conspiración para importar toneladas de cocaína y el uso de armamento pesado en alianza con las FARC. "Es el fin del narcostado", sentencian desde Wall Street Wolverine, donde el pánico en los mercados de crudo convive con la euforia de los inversores.
La reacción internacional es un polvorín. Mientras TV France reporta una "indignación total" en Moscú, calificando la operación de "piratería del siglo XXI", en España el tono es de máxima alerta. El presidente Pedro Sánchez ha rechazado oficialmente la medida, asegurando que "España no reconocerá ninguna intervención que vulnere el derecho internacional". Sin embargo, en las calles de Madrid y Miami, la diáspora venezolana celebra entre lágrimas lo que consideran la liberación definitiva.
Desde UHT Plus advierten que la tensión es insoportable: con Delcy Rodríguez en paradero desconocido y el alto mando militar fracturado, la Casa Blanca ha decidido "poner botas sobre el terreno" de forma indefinida. El petróleo venezolano ya no es del régimen; ahora está bajo el fusil de la Delta Force. Es el minuto uno de una ocupación que promete cambiar el mapa de Latinoamérica para siempre.