SISTEMA JUDICIAL

Oliver, presidente de la Audiencia de Palma: "Una justicia tardía no cumple"

Gabriel Oliver, nuevo presidente de la Audiencia Provincial de Palma.

Gabriel Oliver, nuevo presidente de la Audiencia de Palma, aigue pensando en las "soluciones imaginativas" que prometió para solventar el atasco en las secciones penales y civiles. "Es responsabilidad de los jueces mantenernos en nuestro lugar para cumplir con nuestra función", dice sobre los ataques a la judicatura

El nuevo presidente de la Audiencia Provincial de Palma, Gabriel Oliver, ha considerado que una justicia tardía "no cumple con los requisitos" que se le exigen al sistema.

Durante sus primeras semanas en el cargo, ha explicado el magistrado en una entrevista con Europa Press, ha estado buscando formas de aligerar unas secciones de lo penal y lo civil que acarrean un notable atasco.

Poco después de llegar a la presidencia de la Audiencia, tras un proceso que se prolongó casi dos años, prometió "soluciones imaginativas". Y aunque ha admitido que estas están todavía por concretar, ya se han puesto en marcha otras medidas.

Es el caso, por ejemplo, de los refuerzos puntuales de las secciones de la Audiencia de Palma con magistrados de la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJIB).

"Las soluciones imaginativas, unos meses después, siguen manteniéndose allí, pero este tipo de soluciones tienen como prioridad evitar que haya suspensiones de juicios y se alargue más este retraso", ha justificado.

Otra posible vía que se ha explorado a lo largo del año ha sido que el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), tal y como solicitó la Sala de Gobierno del TSJIB, realice una inspección extraordinaria en la Sección Segunda de la Audiencia, donde los retrasos son más elevados.

Aunque esta cuestión está pendiente de la decisión que adopte el órgano de gobierno de los jueces, Oliver ha valorado que "sería positiva para tener un conocimiento adecuado de cuál es la situación y cuál podría ser la resolución a sus retos".

Cosa diferente es la posibilidad de que los magistrados de la Sección Segunda, en la que ya se están señalando vistas para 2029, se centren durante unos meses en celebrar juicios. Por el momento, ha indicado el magistrado, tampoco se ha tomado una determinación al respecto.

Y aunque ha confiado en que la puesta en marcha de las nuevas oficinas judiciales permitan distribuir el trabajo de manera que se puedan señalar juicios con mayor agilidad, no ha descartado que inicialmente las novedades contempladas en la ley de eficiencia de la Justicia pueda generar "una serie de disfunciones".

"Más que preocuparnos tenemos que ocuparnos de ver cómo se inicia esta nueva andadura de la organización judicial, que es un cambio muy profundo y que se ha iniciado recientemente en Inca y Manacor. Tenemos la esperanza de que poco a poco se asiente el sistema y logre el objetivo que persigue, agilizar el trabajo de los tribunales", ha incidido.

LOS RETRASOS AFECTAN A LA CONFIANZA

Si 2024, según la memoria anual del TSJIB, cerró en el conjunto de Baleares con 111.072 asuntos pendientes que afectaban a alrededor de 200.000 personas, este año, por lo que respecta únicamente a la Audiencia, no está claro que las cifras vayan a ser mejores.

Al menos, ha expuesto su presidente, durante los nueve primeros meses de 2025 las secciones civiles han visto como se incrementaba su trabajo respecto al año pasado.

Oliver, especializado en la jurisdicción civil y miembro de la Sección Cuarta de la Audiencia, ha señalado que la causa principal de este crecimiento son los recursos que llegan desde unos juzgados de primera instancia "que están desbordados" por reclamaciones bancarias y asuntos relacionados con las aerolíneas.

"En mi sección, en la que somos cuatro magistrados, en el mes de julio llegamos a registrar más de 800 asuntos, que es lo que antes nos llegaba en un año", ha ejemplificado.

En las penales también ha crecido el volumen de trabajo, aunque "se mantienen más estables" independientemente de la dificultad para realizar los señalamientos.

"Creo que la justicia, para ser justa, debería tener un tiempo justo de resolución. Una justicia tardía efectivamente no cumple con estos requisitos, sobre todo cuando hablamos de tiempos de espera que ya son muy grandes", ha defendido el magistrado.

Que un ciudadano tenga que esperar tanto tiempo para que la Justicia resuelva un problema que le afecta, ha concedido, "ciertamente afecta a la confianza" que se tiene en el sistema.

LOS ATAQUES AL PODER JUDICIAL

Oliver, preguntado por su percepción acerca de los ataques que parte de la judicatura asegura que está recibiendo por parte del poder político, ha achacado esta situación a la "época de polarización y de dificultades en la comunicación en la que vivimos".

"Esto tiene un reflejo en la forma en la que en general se habla de estos temas, pero no voy a entrar a valorar cómo se dirigen los políticos", ha dicho.

Sí que ha reconocido, no obstante, que los jueces al frente de aquellos "casos de mayor relevancia" están teniendo un inusual protagonismo mediático que él no recuerda haber visto en sus tres décadas de carrera judicial.

"Lo importante del trabajo del juez es trabajar con discreción, dedicarse a defender su imparcialidad y resolver los asuntos que tiene en beneficio del ciudadano. Es una responsabilidad de los jueces mantenernos en nuestro lugar para cumplir con la función que tenemos constitucionalmente atribuida", ha sentenciado.

VIOLENCIA MACHISTA, MIGRACIÓN Y LE SENNE

Uno de los últimos temas que ha causado cierto revuelo en el mundo judicial han sido los fallos detectados en las pulseras antimaltrato que, en ocasiones, se emplean para proteger a las víctimas de violencia machista.

Oliver, tras consultarlo con el TSJIB y los juzgados de violencia de género, ha asegurado que pese a existir alguna incidencia puntual en Baleares no ha habido ninguna mujer cuya vida se haya puesto en peligro.

La migración, otro tema en boca de la sociedad y los políticos, también tiene sus derivaciones judiciales. Por la Audiencia de Palma pasan cada tanto hombres y jóvenes africanos acusados de patronear alguna de las pateras que llegan a las costas del archipiélago.

Oliver ha rechazado hacer "consideraciones generales" acerca de la cuestión migratoria y ha subrayado que el trabajo de los jueces no es más que "resolver los asuntos que entran en los juzgados".

Sí ha mostrado inquietud por el hecho de que, en un asunto altamente polarizado como la migración, las decisiones judiciales se puedan poner en tela de juicio por motivos ideológicos.

"Creo que es ciertamente preocupante, pero la labor del juez es mantenerse al margen de estas presiones para poder resolver de forma adecuada", ha esgrimido.

Sobre la causa abierta por un delito de odio contra el presidente del Parlament, Gabriel Le Senne, que previsiblemente será el primer gran caso mediático que pasará por la Audiencia desde que asumió su presidencia, ha alegado que no se puede pronunciar.

"Es un juicio que está pendiente de su celebración y mi función es estar a disposición de la sección para que pueda celebrarse con normalidad", ha zanjado