La mitad de las personas pobres vive con menos de 644 euros al mes
La tasa de la pobreza en Baleares ha descendido un 26,1% en 2024 respecto al año anterior y se ha situado en el 11,3%
La tasa de la pobreza en Baleares ha descendido un 26,1% en 2024 respecto al año anterior y se ha situado en el 11,3%, mientras que la pobreza infantil se sitúa en el 19,4%, en ambos casos por debajo de la media nacional, aunque se ha incrementado la intensidad.
Así se desprende del capítulo 'Pobreza y Territorio. Comunidades Autónomas y Unión Europea' del XV Informe 'El Estado de la Pobreza en España' de la Red de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español (EAPN-ES), publicado este jueves.
En cuanto a la tasa de pobreza severa, que agrupa a las personas que sufren pobreza con mayor intensidad --porcentaje de personas cuyos ingresos por unidad de consumo son inferiores al 40% de la mediana de renta estatal del año en que se mida, en 2024 quienes viven en hogares con ingresos inferiores a 7.723 euros por unidad de consumo al año (644 euros/mes)--, en el archipiélago es del 5,4%, con un descenso de 1,6 puntos respecto al anterior informe.
El archipiélago, según los datos del informe, registra en el último año un aumento de la renta media por persona del 12,6%, hasta los 15.926 euros anuales.
Sin embargo, el informe menciona la "extrema situación de las personas en situación de pobreza" en Baleares y otras CCAA como Navarra, Euskadi, Comunitat Valenciana, Murcia y Castilla y León, donde "más del 45% de las personas en riesgo de pobreza están en pobreza severa" y vive con menos de 644 euros al mes.
Según el documento, el riesgo de pobreza y/o exclusión social (tasa AROPE) en el archipiélago también ha descendido un 21,4% hasta el 16,2% en el año 2024.
Baleares presenta también descensos interanuales en la tasa de Carencia material y social severa (CMSS), que se sitúa en el 4,3% (-29,5); y en las dificultades para llegar a fin de mes (40,1% con un descenso del 12,8%).
Respecto a la vivienda, el incremento de los precios se evidencia sobre todo en los alquileres, que en Baleares se han encarecido más de 77% en una década.